La Inteligencia Artificial (IA) ya está aquí, en el sector asegurador. Pero lo verdaderamente relevante no es tanto el presente como el futuro. Las compañías adivinan diversos procesos y funcionales en las que la IA tendrá un papel protagonista. Como muestra, las declaraciones de José Antonio Arias, director de Innovación de Mapfre al diario ‘ABC’ hace a finales de febrero. El ejecutivo afirmó que el 53% de los 73 proyectos de innovación de su compañía están relacionados con la IA y sus diversas aplicaciones. 

¿Cuáles son esas aplicaciones? Pues son muchas y muy variadas. Aunque, por el momento, solo se ha arañado la superficie del mar de posibilidades que ofrece la Inteligencia Artificial. Nos centraremos en dos de las líneas con más posibilidades y que ya son una realidad: la atención a los clientes a través de asistentes virtuales y el peritaje de siniestros. 

Ambos procesos están vinculados a la digitalización, ya que son soluciones concebidas para dar respuesta a un cliente que cada vez más se mueve en el entorno digital. Por lo tanto, toda la cadena de valor del sector, con los mediadores a la cabeza, deben seguir muy atentos a la evolución de este tipo de iniciativas.

Mutua Madrileña gestiona más de 400.000 mensajes a través de Whatsapp y gracias a su asistente virtual que es capaz de ofrecer respuestas personalizadas. Una opción que mejora de manera continua, sin pausa. La IA se encarga de ello. El asistente de la Mutua atiende y responde a una amplia variedad de consultas, al más puro estilo de Alexa, el asistente virtual por voz de Amazon. 

Eme, que así se llama el ingenio de Mutua, responde a los clientes sobre temas comerciales como consultas sobre productos y también gestiona cuestiones vinculadas a partes de siniestros. Las posibilidades de este tipo de asistentes unidos a la inteligencia artificial son casi ilimitadas. Quizás el techo es la imposibilidad de generar empatía con su interlocutor. 

El otro ámbito de desarrollo de la IA en el que se avanza a pasos agigantados desde el sector asegurador tiene que ver el peritaje. En este caso, es Mapfre quien dispone, probablemente, de la solución más innovadora. Consiste en un software que es capaz de detectar, a partir de fotografías, los desperfectos en la carrocería de un vehículo.

El cliente puede encargarse personalmente desde su smartphone de fotografiar el vehículo y, en tiempo real, el software se encarga en tiempo real de valorar los desperfectos. 

La detección del fraude, la tarificación de productos o la segmentación de productos son otros territorios de la industria aseguradora en la que la IA tiene un amplio recorrido. Habrá que seguir atentos a las próximas novedades, que están ya a la vuelta de la esquina.