El confinamiento, primero, y las limitaciones en la libertad de movimientos han generado una situación inesperada y transformadora en el mundo corporativo desde la gran empresa a las pymes

En la Semana Mundial Digital 2020 que ha organizado este mes de noviembre el Col·legi de Mediadors d’Assegurances de Barcelona, varios consejeros delegados y otros expertos en diversas materias que participaron en unas interesantes conversaciones sobre el futuro aseguran que la pandemia ha acelerado el proceso de digitalización de una manera tan sorprendente como relevante

De hecho, esta idea es una de las más repetidas cuando se analiza qué efecto dejará la pandemia en nuestro día a día. Es un fenómeno que no solo afecta al mundo de la empresa. En el plano personal, la digitalización también ha avanzado varias casillas en estos meses tan complicados. 

Probablemente, esta es una de las razones que está agigantando el impacto de la revolución digital que estamos viviendo. Un proceso que es muy anterior a la pandemia, pero que las condiciones de vida que ha establecido la presencia del virus se han encargado de agudizar. Si este fuera un fenómeno exclusivo del terreno empresarial o si se limitara a la esfera personal, no se estaría viviendo una aceleración tan exagerada de la digitalización. 

En el guion pre-pandemia, ya se contemplaba un avance de la revolución digital. Pasos adelante que serían especialmente evidentes en las grandes empresas y que, en cambio, no sería tan apreciables en el tejido de las pymes. La realidad ha vuelto a superar a la imaginación del mejor guionista, ya que la velocidad del cambio no ha hecho distinciones por tamaño empresarial. Por supuesto, la gran empresa está dando un salto enorme, pero las pequeñas y medianas empresas están haciendo una verdadera revolución y un inmenso esfuerzo para ponerse al día en el entorno digital. Una apuesta que no era tal, ya que el impulso proviene de la conciencia de muchos empresarios de que la digitalización es en el contexto actual una cuestión de supervivencia

Es difícil ponerle cifras a la magnitud de la transformación digital que estamos viviendo. Aunque en los últimos meses, han aparecido algunos datos procedentes de encuestan o de valoraciones de profesionales que conocer perfectamente la realidad de la evolución digita. Es el caso del CEO de la Escuela de Negocios ISDI, Nacho de Pinedo, que en una reunión con empresarios afirmó que tras el confinamiento “el mundo ha acelerado el equivalente a 6 años en digitalización”

Por otra parte, una encuesta de la consultora EY, el 72% de los ejecutivos reconoce que su empresa tiene en marcha programas de transformación tecnológica. Entre los datos que circulan en el ámbito de la macroeconomía, uno de los que más llama la atención es el afirma que más del el 40% del PIB europeo estará digitalizado en 2021

Así las cosas, habrá que pensar que la pandemia ha contribuido de algún modo a acelerar un cambio que todo el mundo veía como seguro. Quizás será uno de los aspectos más positivos de una situación tan terrible como la que todavía estamos viviendo. Conviene, no obstante, que las pymes no se relajen cuando la crisis sanitaria y las medidas limitantes asociadas sean cosa del pasado. La transformación digital no va a esperar por nadie.