La enseña fundada por Ramón Areces en 1935 afronta un proceso de transformación para adaptarse a las nueva exigencias de mercado y los nuevos hábitos de compra

La transformación digital es un proceso delicado para cualquier empresa con independencia de su tamaño e incluso de la fortaleza y valor de su marca. Es un proceso delicado porque afecta a las que han sido las bases tradicionales del negocio, las claves de éxitos pasados y de su grandeza. Sin embargo, el tiempo no se detiene. Vivir en un momento como el actual, de cambio de paradigma, coloca entre la espada y la pared la viabilidad de negocios que no hace tanto eran todo un referente. 

Ese es el caso de El Corte Inglés, un gigante de la distribución, con presencia en diversos sectores, entre ellos el asegurador, que pasa por su mejor época. La compañía fundada en 1935 por Ramón Areces ha asumido que su futuro pasa por acertar con el proceso de transformación digital en el que se haya inmersa

No se conocen todos los detalles sobre las intenciones de la empresa española, pero lo que está claro es que en los últimos años se ha visto superado en diversos territorios como la moda, la alimentación, los viajes, … Y ahora, tras el relevo en la cúpula de la compañía, la nueva dirección esta decidida a recuperar el terreno perdido y demostrar que un gigante también puede transformarse con cierta agilidad.

Aunque se desconocen con detalle los planes de la enseña del triángulo verde, algunas cosas han trascendido: 

  • Captar talento digital

La primera es la dirección sabe que la marca está en la obligación de atraer talento con competencias sólidas en el ámbito digital.  Los responsables de la marca saben que cuentan con una plantilla envejecida y sin un perfil ni una formación que se ajuste a las nuevas necesidades. Al margen de captar a nuevos profesionales, también deberán formar a sus actuales colaboradores, o al menos a una parte, para responder a las nuevas exigencias.

  • La baza logística

Los responsables de El Corte Inglés son conscientes de que parte de la batalla se dirime en la capacidad logística para responder con rapidez a los pedidos. Amazon le lleva una gran ventaja y además conocen las claves del negocio como nadie. Pero la empresa española espera que su amplia presencia en todo el territorio nacional le permita tejer una red competente y ágil para plantar cara a sus principales rivales.

  • Reorientar el negocio financiero

Quizás recordando sus propios éxitos, pero también fijándose en la política de Amazon y Google, El Corte Inglés tiene intención de relanzar y reorientar su línea de negocio financiero, en la que se enmarca la distribución de seguros. Se desconoce, no obstante, en que consistirá ese replanteamiento. Pero lo que es seguro, es que estará relacionado con la nueva estrategia digital de la casa. Algo parecido sucederá con el negocio de viajes, que se encuentra arrinconado por la pandemia.