En un mundo repleto de currículums brillantes desde el punto de vista académico, cada vez cobra una mayor importancia las habilidades personales. Se podría pensar que se trata de cualidades innatas, que se tienen o no. Sin embargo, los expertos destacan que son habilidades que se pueden trabajar y mejorar a lo largo de la vida. Por supuesto, si se manifiestan de una manera natural, resultará más sencillo para el directivo. No obstante, en realidad, como casi todo en esta vida podemos aprender y/o perfeccionar. 

Una investigación desarrollada en 2019 por el Foro Económico Mundial ofrece unos resultados muy reveladores, ya que apunta a que el 35% de las habilidades directivas que se necesitaban en aquel momento serán diferentes a las que demandarán las empresas cinco años después. 

Más allá de las habilidades personales concretas, hay un aspecto fundamental para afrontar el futuro que los líderes de las empresas deben asumir con determinación: la apuesta por el aprendizaje continuo. En un mundo tan cambiante, solo la vocación por seguir aprendiendo garantizará el poder estar alineados con las necesidades de cada momento.

Otro aspecto imprescindible para los directivos, ya no del futuro sino de hoy en día es dominar el entorno digital. Algo para lo que, sin duda, resulta de gran ayuda ser un nativo digital, pero es algo imprescindible. Con formación y el empeño necesario es posible adquirir los conocimientos y los hábitos que nos convierta en un profesional 100% digital

Las seis habilidades que los expertos en recursos humanos consideran necesarias para el liderazgo de futuro son: 

  • Capacidad de empatía
  • Vocación inspiradora
  • Actitud colaborativa
  • Habilidad transformadora
  • Talento disruptivo
  • Espíritu resiliente

Los líderes que trabajen a fondo estas seis habilidades estarán en condiciones de ofrecer a sus empresas y a los profesionales con los que colabora un futuro más saludable, sostenible y exitoso